
En el episodio 3 de Baki-Dou: El samurái invencible, la trama se centra en el aburrimiento extremo de Baki Hanma tras haber derrotado a su padre y la revelación del experimento científico de Mitsunari Tokugawa.
El hastío de Baki: Tras la “pelea del siglo” contra Yujiro Hanma, Baki se siente completamente desmotivado. Se muestra cómo intenta combatir su aburrimiento realizando hazañas físicas extremas, como bajar corriendo tramos de escaleras a velocidades increíbles, pero nada le devuelve la adrenalina de un combate real.
El primer combate de Musashi: Mitsunari Tokugawa finalmente presenta al clon de Miyamoto Musashi. Para probar su letalidad, Musashi es llevado a la arena subterránea. Musashi se enfrenta a su primer oponente (Sabu) sin usar espadas físicas. El samurái utiliza únicamente su mirada y movimientos de manos para “cortar” mentalmente a su rival. Tokugawa queda asombrado al ver que Musashi puede infligir la sensación de muerte múltiples veces sin contacto físico, demostrando que su fuerza de agarre y técnica superan a cualquier arma moderna.
Preparación para lo inevitable: El episodio establece el choque de eras; mientras Baki bosteza por la falta de retos, la resurrección de Musashi se perfila como la amenaza que finalmente despertará su instinto guerrero.







